Proceso de Reproducción Asistida

Mis años de trabajo en diversas áreas me han permitido detectar un espacio poco explorado y vital, como es el estado psico afectivo de la mujer, especialmente en tratamientos de fertilidad, por ende, decidí centrar mi escucha en mujeres que buscan ser madres y que en ese duro y solitario proceso han perdido a sus hijos ahogándose en la culpa y decepción o no han logrado embarazase pese a sus tratamientos de fertilización.

Nuestro objetivo es brindar apoyo psicológico para prevenir y/o reducir consecuencias emocionales negativas, además de facilitar y promover nuevas estrategias de afrontamiento adaptativas en cada etapa, brindando acompañamiento, a lo largo de todo el proceso de reproducción asistida, ya sea de baja o alta complejidad.

Ofrecer una real escucha frente al fracaso y al aborto, temas silenciados por nuestra sociedad.

Para esta nueva generación de mujeres, la fecundación in vitro (FIV) ha sido un avance revelador de la medicina reproductiva, que ha brindado esperanza a muchas parejas que luchan por concebir. Sin embargo, las parejas que se someten a tratamientos de FIV pueden experimentar pérdidas, ocasionando un profundo duelo perinatal.

La FIV es una opción esperanzadora después de años de intentos por lograr un embarazo, sin embargo, las técnicas de fertilización no garantizan el éxito en todos los casos. Una de las principales razones por las que el proceso de FIV puede ser emocionalmente agotador, es la posibilidad de enfrentar pérdidas en el camino hacia la concepción. Estas pérdidas pueden tomar varias formas: Fracasos en el ciclo, abortos espontáneos, embarazos no viables, gametos no aptos para fecundar, duelo genético y duelos anticipados debido a que la esperanza y la incertidumbre aumentan el temor al fracaso, adicional al gran costo de estos tratamientos.

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